LAS EMOCIONES EN LA INFANCIA



Las emociones son muy importantes para nuestro bienestar. Guían gran parte de nuestro comportamiento, pero esto aún es más potente en el caso de la infancia. A veces, olvidamos que la vivencia del mundo infantil es diferente a la del adulto. Tienen una forma de pensar, sentir y expresarse propia. Creemos que tener esto en cuenta, puede ayudarnos a ampliar nuestra mirada y entender mejor esta etapa. Una de estas diferencias es la vivencia y expresión del mundo emocional.


Nuestro día a día está repleto de situaciones y experiencias que nos hacen sentir diferentes emociones y, en el caso de la infancia, esto también sucede.

¿Alguna vez te has sentido enfadado sin ser plenamente consiente del motivo? Seguramente, has podido ver como en ese momento resuelta complicado expresarle al otro lo que estás sintiendo y , más aún, hacerlo de una manera asertiva o adecuada.


En el caso de los niños, esto pasa más a menudo, pues ellos están iniciando el camino hacia su aprendizaje emocional. Muchas veces no saben identificar lo que están sintiendo ni saben qué pueden hacer para sentirse mejor.


Consideramos importante tener en cuenta que hay aspectos que en la infancia se viven de una manera diferente. Las emociones tienen unas características propias en la etapa infantil y otras que comparten con los adultos. Queremos compartir con vosotros algunas de estas características:


  • Las emociones nos informan de cómo estamos.

Esta es una característica que compartimos con la infancia pero creemos que es muy importante partir de ella, ya que nos hace entender el valor y importancia que tienen en nuestras vidas. Las emociones nos dan información muy valiosa de lo que nos está pasando en el momento presente. Cada una tiene una función en nuestras vidas. Por eso, es importante dar cabida a todas las emociones que sientan los niños, ya sea tristeza, alegría, dolor, rabia, ... para que puedan darse el permiso para expresarlas sin sentir que están haciendo algo malo.


  • Las emociones en la infancia son intensas.

Esto es algo que la mayoría hemos podido comprobar. Esta intensidad y la cantidad de emociones que sienten a lo largo del día, junto a su falta de capacidad para gestionar lo que están sintiendo, hace que a veces se desborden y se de una “Explosión Emocional”. ¿Alguna vez has visto como tu hijo rompe a llorar, patalear o gritar sin entender lo que le ha ocurrido? Seguramente, se ha desbordado y necesita poder rebajar la intensidad de lo que está sintiendo y esta es la mejor manera que tiene para auto regularse y hacerlo. Esto puede llevarnos en ocasiones a no entender la reacción del niño, a pensar que lo que ha pasado no tiene importancia, o que su respuesta es desproporcionada, … Si tenemos en cuenta que aún necesitan aprender a gestionar sus emociones y aceptamos que esta intensidad forma parte de esta etapa, podremos acompañarles en lo que están sintiendo, dando cabida a sus emociones y ofreciéndoles un espacio para que puedan expresarse sin sentirse juzgados.


  • Cambios rápidos en la expresión de sus emociones.

¿Te ha pasado que tu hijo llora y al momento se ríe y no lo tomas en serio?

Muchas veces los niños pasan rápidamente del llanto a la risa, o al revés. Esto puede llevarnos a pensar que lo que estaba sintiendo no era real. Pero esto no tiene porque ser así. El niño está conectado con su momento presente, ha podido vivir una situación en la que ha sentido tristeza, dolor, alegría, rabia...; pero si esta situación cambia, aunque nosotros no lo notemos, el niño conectará con una emoción diferente.


  • Las emociones evolucionan a lo largo de los años.

Hay emociones que pueden aparecer de manera muy intensa en un momento de la infancia y, con los años, vivirse de una manera diferente. Por ejemplo, la rabia o frustración pueden estar muy presente de los dos a los cuatro años, y con el tiempo ir disminuyendo su intensidad. Esto es así porque con el tiempo van aprendiendo a gestionar su frustración y expresarla de manera diferente.


El aprendizaje emocional es un proceso continuo, que dura toda nuestra vida. Por eso, creemos que el hecho de acompañar a los niños de una manera respetuosa y desde el amor, teniendo presente su mundo afectivo y ofreciendo espacios en los que acojamos todas sus emociones es muy importante ya que les ayudaremos a llenar su mochila de recursos personales para identificar, expresar y gestionar sus emociones.


Para poder hacerlo, es importante empezar poniendo la mirada en nuestro mundo emocional, en como nosotros como adultos vivimos y gestionamos nuestras propias emociones. Por lo tanto, es una oportunidad de aprendizaje también para nosotros.


null

Por último, deciros que seguiremos compartiendo información con vosotros. Desde Som Creixement ofrecemos un espacio para todos aquellos que necesiten orientación en el acompañamiento emocional de sus hijos o en su propio proceso emocional.


Lorena Quero.

#emociones #infancia

Categorias
Entradas recientes
Archivo
Buscar por tags
No hay tags aún.
Síguenos
  • Facebook Basic Square

Carrer Nou, 3208620 Sant Vicenç dels Horts (Barcelona)

Carrer de Quevedo 38, Barcelona 08012

Tel: 647103073/ 636920344

Email: somcreixement@gmail.com